Documentar durante una crisis: ética y fotografía.

después de los terremotos del 24 de junio, como escuela de fotografía hubo algunas que no pudimos seguir evitando: ¿qué pasa cuando la cámara se enfrenta al dolor ajeno? ¿Dónde está la línea entre documentar y invadir? ¿Cuánto de nuestro oficio se sostiene —o se cae— frente al sufrimiento de otra persona?

De eso hablamos hace unas semanas con cuatro fotógrafos que conocen esa línea de cerca: Alejandro Cegarra, Gaby Oraá, Vladimir Marcano y Ernesto Costante. No fue una clase magistral ni una lista de reglas. Fue, sobre todo, una conversación honesta sobre lo ético en el oficio.

Estos son algunos de los apuntes que nos quedaron:

  • La humanidad antes del oficio. En medio del caos o la tragedia, el rol del fotógrafo jamás debe desplazar la empatía. "Creo que hay que ser primero humano y después fotógrafo." — Alejandro Cegarra

  • Autonomía editorial. La línea editorial de un medio o agencia no puede sobrepasar los principios éticos individuales ni la autonomía en el campo. "El día que a mí me pidan hacer una foto que yo no quiera, dejo de trabajar con ese medio." — Gaby Oraá

  • Mirar, hablar y escuchar antes de disparar. Acercarse a la escena requiere entablar primero un diálogo humano —verbal o a través de miradas y gestos de permiso con la cámara—, algo que abre las puertas a un acceso seguro, genuino y sin violencia. "Antes de levantar la cámara, la comunicación con lo que te vas a enfrentar tiene que primar. Es la única manera de lograr un acceso seguro y fiel." — Vladimir MarcanoEl momento de mayor fuerza visual ocurre cuando ambas imágenes se encuentran. Los Nazarenos "bailan" y se hacen reverencias mutuas, un gesto simbólico de reconciliación que los fotógrafos participantes pudieron capturar en toda su intensidad. Es un ritual donde el movimiento de las figuras religiosas refleja el respeto y la voluntad de convivencia de su gente.

  • La dignidad sobre la primicia. Ninguna exclusividad, ni la premura noticiosa, justifica exponer el dolor ajeno de forma cruenta o morbosa. "No hay noticia que sea más importante que la dignidad de la persona." — Gaby Oraá

  • El consentimiento como pacto ético. Entrar en la vida de alguien vulnerado exige amabilidad y el máximo tacto, sin usar la cámara con agresión. "Tú me dejaste entrar a tu intimidad... y yo a cambio soy lo más amable que puedo con mi cámara. No seas cruel con la cámara." — Alejandro Cegarra

  • Saber cuándo abstenerse de disparar. Decidir no tomar una imagen cruenta es un acto de respeto hacia la víctima y de autorregulación del profesional. "Yo no voy a fotografiar eso por un asunto ético y un asunto mío... no me iba a sentir bien arriesgándome solo para buscar esa imagen." — Vladimir Marcano

  • No forzar la realidad. En tiempos de sobreinformación, alterar la escena o imponer poses destruye la veracidad y la credibilidad profesional. "En el momento en que pones a la persona a posar y hacer algo que no es, le estás quitando veracidad a la escena." — Gaby Oraá

  • De la urgencia a la historia. Cuando la primera ola noticiosa se apaga y el ruido cesa, la cobertura fotográfica debe virar hacia la supervivencia, el duelo y la reconstrucción. "Cuando llegas al refugio ya no hay fotografías sobre la muerte; hay fotografías sobre lo que quedó, que es la vida." — Ernesto Costante

  • El seguimiento tras la emergencia. El compromiso ético no termina cuando el tema deja de ser tendencia en redes."Ahora no es el ruido de la noticia, ahora es la pausa de la historia." — Ernesto Costante

  • Reconocer los propios límites. Quien documenta la crisis también sufre el impacto emocional; saber detenerse o retirarse también es parte de la ética. "También se vale irse. Si estás cansado o deshidratado de llorar... se vale irse y nadie debería juzgarte por eso." — Alejandro Cegarra

Estos apuntes vienen de la experiencia de cuatro fotógrafos que llevan años en el campo, entre la fotografía de agencia noticiosa y la fotografía documental: Alejandro Cegarra, Gaby Oraá, Vladimir Marcano y Ernesto Costante. A ellos, y a toda la comunidad de la escuela que se acercó a aprender, a escuchar y a debatir sobre fotografía y ética, gracias.

Nos queda el compromiso de seguir educándonos, formándonos y fomentando que la fotografía se practique desde el respeto y siempre priorizando la dignidad de las personas.

RMTF Caracas

Formamos fotografos desde hace 32 anos

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