Chapita, comunidad y una cancha que vuelve a nacer: nuestro PhotoWalk en Ruperto Lugo

Heather Villamizar, a quien todos conocen como Ojitos, creció jugando chapita y básquet en las canchas de Ruperto Lugo. Un día se le metió en la cabeza que había que recuperarlas, y tanto insistió y tanto buscó que llegó a Marlon Monsalve, de OZ Deportes.

Marlon lleva toda su vida organizando eventos, y Cuando Ojitos le planteó la idea de rescatar ese espacio, él y su equipo decidieron asumir el proyecto. Para inaugurar la cancha ya recuperada, diseñaron un torneo de chapita, una forma de celebrar el espacio y, al mismo tiempo, rescatar un juego con el que todos crecimos.

Nosotros llegamos gracias a Andrés Kerese, gran amigo de Marlon -y nuestro-, y así fue como el pasado 19 de septiembre nuestro photowalk de RMTF, guiado por Silvia Castro y KennyJo, terminó en Ruperto Lugo para vivir la inauguración.

Nos acompañaron María Pereda, Jeoshaine Machado, Diego Peña, Adolfo Medina, Eleazar Camero y Christian Mijares, seis alumnos dispuestos a encontrar su propia historia en medio de la acción.

Alrededor de la cancha se armó una feria inmensa: stands de Polar, Pepsi, Mavesa y muchas marcas más, colchones inflables para los niños, algodón de azúcar, pinchos y todo lo que se puedan imaginar. La cancha está justo en medio de los bloques, así que toda la comunidad se metió en el evento. Las gradas estaban full y los vecinos animaban desde los balcones. A donde subíamos, nos recibían con cariño, y hasta con un cafecito.

Se inscribieron 16 equipos y el torneo estuvo montado con todo: árbitros, narradores en vivo y un ambiente que te hacía sentir en el Universitario. La chapita es un juego con el que casi todos los venezolanos crecimos, y verla celebrada así fue un recordatorio de lo mucho que significa para nosotros.

Al terminar el torneo, la fiesta siguió con tres DJs y cantantes de salsa en vivo, cerrando una tarde bellísima.

Como siempre, la idea de nuestros photowalks no es volver a casa con 1.500 fotos de lo mismo. Claro que las partidas de chapita nos dieron grandes imágenes, pero Silvia y Kenny invitaron a todos a abstraerse, mirar alrededor y conectar con lo que pasaba fuera de la cancha: las caras en los balcones, los niños en la feria, los vendedores, los pequeños momentos entre jugada y jugada. Esa es la esencia de cada photowalk de RMTF: encontrar visiones diferentes en un mismo lugar.

Gracias a OZ Deportes por hacer posible este proyecto, a Pastelería Danubio por patrocinar el evento y a la gente de Ruperto Lugo por abrirnos las puertas de su casa.

RMTF Caracas

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